Diego Matus (1999) es portalvegetal, un artista visual e ilustrador originario de Ranchu Gubiña, Unión Hidalgo, Oaxaca. Su formación incluye una especialización en diseño gráfico y comunicación visual en CalArts, así como cursos complementarios en ilustración y diseño editorial.
Ha recibido apoyos como Xigagueta en 2024/2025, programa híbrido y experimental patrocinado por la Fundación Jumex Arte Contemporáneo. Su práctica se despliega entre la pintura, el dibujo y el diseño, articulando pensamiento e intuición en obras que exploran el vínculo entre seres y territorios. Destaca su exposición individual Pollen, presentada en 2022 en Galería Gubidxa.
Ha trabajado en proyectos de ilustración y diseño editorial, desarrollando publicaciones diversas que combinan su práctica artística con la mediación visual de contenidos impresos y digitales. Actualmente reside y trabaja en su comunidad natal, en el suroeste mexicano, desarrollando proyectos pictóricos que investigan la interconectividad.
Diego Matus (1999), is portalvegetal, a visual artist and illustrator originally from Ranchu Gubiña, Unión Hidalgo, Oaxaca. His training includes a specialization in graphic design and visual communication at CalArts, as well as complementary courses in illustration and editorial design.
He has received support such as Xigagueta in 2024/2025, a hybrid and experimental program sponsored by Fundación Jumex Arte Contemporaneo. His practice unfolds between painting, drawing and design, articulating thought and intuition in works that explore the link between beings and territories. His solo exhibition Pollen stands out, presented in 2022 at the Galería Gubidxa.
He has worked on illustration and editorial design projects, developing various publications that combine his artistic practice with the visual mediation of printed and digital content. He currently lives and works in his native community, in southwestern Mexico, developing pictorial projects that investigate interconnectivity.
Trabajo principalmente con la pintura, explorando cómo la forma, el color y el gesto pueden generar experiencias de contemplación y conexión sensible. Entiendo la imagen desde una visión holística, como un puente entre el cuerpo y lo viviente, un lenguaje capaz de activar modos de conocimiento sensibles, no lineales y profundamente situados. Me interesa abrir mundos posibles en los que tradición y contemporaneidad coexisten.
La ilustración y el diseño son extensiones complementarias de esta práctica, que me permiten trasladar ideas y organizar mis materiales visuales. Las obras al óleo y acrílico surgen a partir de la recolección de dibujos y palabras. Este proceso se mantiene en diálogo constante con la investigación visual, la lectura simbólica y la experimentación material.
Mi lengua materna es el zapoteco, una raíz profunda que atraviesa mi historia personal y colectiva. Aunque no la hablo con fluidez, he comenzado a nombrar mis proyectos en zapoteco como un acto de aprendizaje, reivindicación y afecto. Este gesto de nombrar desde mi lengua es también una manera de sanar una herida cultural, de construir una relación íntima con el idioma que hablaban mis abuelas y de crear puentes entre memoria, identidad y creación. Las palabras en zapoteco no sólo nombran, sino que convocan mundos.
Mis influencias provienen principalmente de la naturaleza y la cosmovisión Binnizá, para habilitar un espacio de presencia donde lo espiritual y lo material se encuentran; un ejercicio de atención fértil que propone relaciones más profundas entre lo humano y su entorno.
I work mainly with painting, exploring how form, color and gesture can generate experiences of contemplation and sensitive connection. I understand the image from a holistic vision, as a bridge between the body and the living, a language capable of activating sensitive, non-linear and deeply situated modes of knowledge. I am interested in opening possible worlds in which tradition and contemporaneity coexist.
Illustration and design are complementary extensions of this practice, which allow me to transfer ideas and organize my visual materials. Oil and acrylic works arise from the collection of drawings and words. This process is maintained in constant dialogue with visual research, symbolic reading and material experimentation.
My mother tongue is Zapotec, a deep root that runs through my personal and collective history. Although I do not speak it fluently, I have begun to name my projects in Zapotec as an act of learning, vindication and affection. This gesture of naming from my language is also a way to heal a cultural wound, to build an intimate relationship with the language that my grandmothers spoke and to create bridges between memory, identity and creation. The words in Zapotec not only name, but summon worlds.
My influences come mainly from nature and the Binnizá worldview, to enable a space of presence where the spiritual and the material meet; an exercise in fertile attention that proposes deeper relationships between the human and its environment.