statement


Trabajo principalmente con la pintura, explorando cómo la forma, el color y el gesto pueden generar experiencias de contemplación y conexión sensible. Entiendo la imagen desde una visión holística, como un puente entre el cuerpo y lo viviente, un lenguaje capaz de activar modos de conocimiento sensibles, no lineales y profundamente situados. Me interesa abrir mundos posibles en los que tradición y contemporaneidad coexisten.

La ilustración y el diseño son extensiones complementarias de esta práctica, que me permiten trasladar ideas y organizar mis materiales visuales. Las obras al óleo y acrílico surgen a partir de la recolección de dibujos y palabras. Este proceso se mantiene en diálogo constante con la investigación visual, la lectura simbólica y la experimentación material.

Mi lengua materna es el zapoteco, una raíz profunda que atraviesa mi historia personal y colectiva. Aunque no la hablo con fluidez, he comenzado a nombrar mis proyectos en zapoteco como un acto de aprendizaje, reivindicación y afecto. Este gesto de nombrar desde mi lengua es también una manera de sanar una herida cultural, de construir una relación íntima con el idioma que hablaban mis abuelas y de crear puentes entre memoria, identidad y creación. Las palabras en zapoteco no sólo nombran, sino que convocan mundos.

Mis influencias provienen principalmente de la naturaleza y la  cosmovisión Binnizá, para habilitar un espacio de presencia donde lo espiritual y lo material se encuentran; un ejercicio de atención fértil que propone relaciones más profundas entre lo humano y su entorno.